De una conducta difícil a un plan que se puede aplicar.
Comprende el contexto, diseña apoyos durante cuatro semanas, imprime materiales personalizados y observa qué funciona. Sin etiquetas. Sin datos identificativos.
La misma conducta no siempre tiene la misma explicación. NeuroGuía convierte una impresión rápida en una hipótesis educativa que puede comprobarse.
No termina en una recomendación.
Acompaña desde la observación inicial hasta la revisión de resultados.
Describe
Una escena concreta, sin nombres ni etiquetas.
Comprende
Mapa funcional y posibles explicaciones alternativas.
Interviene
Plan de cuatro semanas con apoyos antes, durante y después.
Evalúa
Registro visual, gráficos y decisiones basadas en resultados.
Construye un apoyo a medida.
Completa únicamente información educativa y no identificativa. El resultado será una hipótesis para probar, no una conclusión clínica.
- 1SituaciónQué ocurre y dónde
- 2Mapa funcionalQué explorar
- 3IntervenciónCuatro semanas
- 4MaterialesKit para imprimir
Cuéntanos una situación observable
Comprender antes de intervenir.
Un recorrido riguroso desde qué es —y qué no es— el TDAH hasta la evaluación, las funciones ejecutivas y los apoyos cotidianos.
Criterios diagnósticos del TDAH, explicados con prudencia
El diagnóstico no consiste en contar conductas aisladas. Requiere un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiera con el funcionamiento o el desarrollo, además de cumplir todas las condiciones clínicas que se resumen a continuación.
Hasta los 16 años: al menos 6 de un mismo grupo. Desde los 17 años: al menos 5. Deben ser incompatibles con el nivel de desarrollo.
Persisten durante un mínimo de 6 meses; no se trata de una dificultad breve asociada a una etapa concreta.
Varias manifestaciones estaban presentes antes de los 12 años, aunque el diagnóstico pueda realizarse más tarde.
Varias aparecen en dos o más ámbitos, como hogar, escuela, actividades, trabajo o relaciones.
Existe evidencia clara de interferencia o reducción de la calidad del funcionamiento social, académico u ocupacional.
No aparecen exclusivamente durante un trastorno psicótico ni se explican mejor por otra condición mental. La evaluación diferencial es imprescindible.
Manifestaciones de inatención
- Pasa por alto detalles o comete errores por descuido.
- Le cuesta sostener la atención en tareas o juegos.
- Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
- No completa instrucciones o deja tareas sin terminar.
- Tiene dificultades para organizar actividades y materiales.
- Evita o le cuestan las tareas que exigen esfuerzo mental sostenido.
- Pierde objetos necesarios para sus actividades.
- Se distrae con facilidad por estímulos externos o pensamientos.
- Olvida actividades cotidianas.
Manifestaciones de hiperactividad e impulsividad
- Mueve manos o pies, golpea o se remueve en el asiento.
- Se levanta cuando se espera que permanezca sentado.
- Corre, trepa o siente inquietud en situaciones inadecuadas.
- Le cuesta jugar o realizar actividades tranquilamente.
- Actúa como si estuviera “en marcha” de forma continua.
- Habla en exceso.
- Responde antes de que termine la pregunta o completa frases ajenas.
- Le cuesta esperar su turno.
- Interrumpe o se inmiscuye en actividades o conversaciones.
Base profesional y criterios de contenido
La biblioteca separa información educativa de diagnóstico y se apoya en el DSM-5-TR de la American Psychiatric Association, recomendaciones del CDC, la guía NICE NG87 y la guía clínica de la American Academy of Pediatrics. Los criterios DSM se presentan como una síntesis original y no como reproducción del manual ni lista de autodiagnóstico. Las fuentes se revisan para promover evaluación multifuente, diagnóstico diferencial, apoyos escolares y seguimiento de resultados.